07 abril 2006

ELVIS TIME


Todos mis amigos saben, que una de mis canciones favoritas es Summertime. La canción, compuesta por los hermanos Gerswin en 1935, habla del momento en un mágico verano, donde un niño no tiene nada que temer, ya que su padre y madre actúan de protectores, hasta que algún día, no muy lejano, “...despliegue sus alas al viento...”, y entonces sea la hora de “volar” sólo.
Pues bien, ésto es lo que está pasando actualmente en el Club Baloncesto Morón, en lo que yo desde hoy llamo: “Elvis Time”. Elvis García Barrera, es un jugador junior (Morón, 1986), que este año se está consolidando entre los mejores jugadores de la categoría. Ya el año pasado, Paco Domínguez confió en él durante muchos partidos y minutos, pero su primer año de junior lo limitaba tanto física como mentalmente. Hasta ahora había actuado bajo el ala protectora de “papá Diego” y “mamá Jesuli” sus veteranos compañeros de juego exterior. Sin embargo, Elvis este año ha sacado su amplio repertorio de juego que lleva dentro y ha echado a volar sin complejos alguno. Si a ésto, le añadimos que estamos hablando de un jugador que le echa una “cara dura” y desparpajo al juego, increíbles para su edad, nos da como resultado un grandísimo jugador. Quince puntos de media en Primera División Andaluza, no los mete un junior “vulgar”, ni tan siquiera un senior mediocre. Eso sólo lo hace un jugador que está llamado a ser un líder en nuestro equipo.
Hace ya diez años que su tio Diego lo llevó a la escuela de baloncesto y allí estaba yo llevando entonces a los alevines. Desde que lo ví entrar a canasta por primera vez sabía que era “un elemento”. Con diez años le pedía el balón a sus compañeros para jugarse últimas canastas. En Los Palacios, con once, ganó un partido contra un inaccesible Lebrija, en el último segundo. Ese día le dije mirándole a los ojos “te dije que tú podías”. Ahora antes de los partidos, también mirándole a los ojos, siempre le digo “tu sabes, tu puedes...”. Este año se ha doctorado en esto del baloncesto. Está jugando contra jugadores de muchos kilates, él lo sabe pero dice que él sólo respeta al “Tete”. Esa chulería es lo que hace que sea tan bueno y es el salto de calidad que le faltaba, bueno y el veranito de pesas que se ha metido entre pecho y espalda. En fín, que a Jesuli, Arroyo, y González, se les ha subido a la chepa un fresco que lo que quiere es divertirse con el baloncesto. Ahora sólo falta que siga trabajando y sobre todo que no “se lo crea”, que el mejor no se demuestra diciéndolo, sino jugando y escuchando: “Elvis Time”.