07 abril 2006

TRISTE DIA FELIZ

El pasado 15 de agosto pude vivir con tristeza un día muy feliz. Elvis García Barrera, hasta ese momento, jugador del C.B. Morón acababa de empezar su andadura con un nuevo equipo de una categoría superior: el Qalat de Alcalá de Guadaira, inmerso en el grupo D de la liga E.B.A. (3ª categoría Nacional tras la ACB y LEB).
No es el primer jugador aruncitano que lo consigue (ya lo hizo Antonio Arroyo en Villanueva de Córdoba y Cajasur de Córdoba), pero en el terreno estrictamente personal, me ha causado una gran felicidad.
También tristeza, ya que nos veremos privado de contar con el mejor jugador de baloncesto que tenemos, pero este hecho no hace sino confirmarnos en el buen camino de trabajo de cantera.
Ya en un artículo anterior comenté que Elvis empezó a jugar a la edad de 8 años precisamente conmigo en los alevines y tras once años de formación en nuestro Club, empieza una nueva aventura que sin duda alguna será un reto personal para él.
Quiero dejar claro ante todos, que este acontecimiento nos produce una enorme felicidad a todos los integrantes del C.B. Morón, por él, por los chavales que vienen detrás y porque no hace sino certificar que la cantera en Morón existe.
Él, casi con lágrimas en los ojos me decía en la reunión que mantuvimos que estaba feliz en Morón, pero que quería intentar la aventura “semi-profesinal” del baloncesto. Es justo reconocer que está en el momento indicado (tiene 19 años), y que ha seguido el “conducto reglamentario” al dirigirse al Club para pedir su salida, casi pidiendo permiso.
He seguido a diario, desde mitad de Agosto, sus entrenamientos desde la distancia, hablando casi todos los días con él, para conocer sus sensaciones y puedo decir con rotundidad, que no he dudado ni un sólo segundo en que conseguiría el objetivo de entrar en las filas del Qalat.
No ha sido fácil, los alcalareños tras un año pasado muy complicado (descendieron a 1ª Nacional y han sido repescados por renuncias), están rehaciendo su plantilla y han probado a 8 jugadores para tres puestos, siendo Elvis uno de los agraciados. Para mayor dificultad, en uno de los primeros y durísimos entrenamientos, le cayó encima un compañero y le produjo una distensión en el ligamento lateral de una rodilla. Eso no fue lastre para demostrar en las sesiones de tiro, con un “desparpajo” que él domina casi con arrogancia (como tiene que ser), que va a ser un hombre importante en el tiro exterior.
Nuestro equipo se verá este año mermado por su ausencia, pero nuestra categoría tiene estos momentos agridulces. Actuamos como equipos de formación para jugadores con talento que no pueden dejar pasar oportunidades como la de Elvis. Ojalá podamos “colocar” muchos jugadores en la élite del baloncesto español, aunque sea viviendo un triste día feliz.